Hoy quiero agradecer todos vuestros correos y comentarios, me motivan muchísimo y me encanta ver el gran interés que mostráis por este tipo de trabajos tan exquisitos y que parecían estar olvidados, ¡pero esto no es así! Vuelven con todo su esplendor.
Me doy cuenta que os llaman mucho la atención las prendas con tela de hilo, puntillas y vainicas.
Hoy os quiero mostrar dos piezas preciosas, delicadas y muy elegantes. Piezas con mucho significado en la ceremonia de enlace, dando un toque distinguido.
Fueron creadas con mucho cariño para una persona muy especial en mi vida.
En este caso, utilicé para los dos trabajos tela de hilo y dos modelos de puntilla diferentes de bolillos.
El tapete es un poco mas largo de lo normal y se utiliza para las bandejas donde se colocan las arras, se pueden crear de variadas formas y tamaños, también el tipo de puntillas y bordados puede variar, con mas o menos trabajo.
El cojín para llevar las alianzas lleva un trabajo muy delicado; la vainica es muy estrecha, esto hace que cuando formas los montoncitos de hilos sea bastante complicado. En anteriores artículos doy explicaciones más detalladas para bordar vainicas (“Mi álbum de presentación”, “Joya romántica”)
Para colocar la puntilla en el tapete la sujeto sobre la tela dejando un centímetro con un hilván, al llegar a la primera esquina le doy la forma haciendo un doblez hacia adentro, por el revés coso éste con puntada atrás, ésta es la puntada clásica para coser a mano; cuando ya está cosida le corto el sobrante y remato la puntilla con puntada de sobrehilado, sigo hilvanando hasta la siguiente esquina repitiendo lo mismo. Una vez tengo todo hilvanado, le paso con la máquina eléctrica un festón o realce fino justo a la orilla, lo hago con esta máquina porque este realce no lleva hilandera y queda más fino para este tipo de trabajos. Al terminar, por el revés recorto con mucho cuidado ese centímetro de tela que he dejado de margen, este proceso es delicado porque se puede cortar la puntilla sin darte cuenta.
En el cojín hilvano la puntilla por todo el exterior, pero hacia adentro; una vez hilvanado se coloca encima la parte trasera del cojín, el derecho de la tela con el derecho, dejando un hueco sin coser para meter el relleno, se termina rematando a mano.
Si se le borda algún motivo como es el caso, se hace antes de cortar la tela con la medida del cojín.
El bordado en este conjunto es muy pequeño; en el tapete lleva: pespuntes en tono tostado, hojas, ojeteros y motas de color crudo.
Los ojeteros se hacen perforando la tela con una herramienta llamada punzón, para que queden bonitos hay que introducir el punzón a la misma medida, de esta forma quedarán del mismo tamaño, si no es así la labor no queda igual de bonita; después se ribetean los agujeritos bordando muy a la orilla pues si no se hace así, quedarían feos.
En el cojín le he realizado un escudo central en tres tonos de hilo: crudo, tostado y salmón claro. Está formado con hojas, pespuntes y motas muy, muy pequeñas; en la parte superior, una corona con hilo plateado para enmarcar las alianzas sujetas por un lazo de satén crudo.
Las iniciales de la pareja en tono tostado a realce fino y grueso.
Para terminar las esquinas un pequeño detalle, una florecilla de hojas redondas en tono salmón.
Como podéis ver son dos labores a las que he dedicado mucho cuidado, trabajo y cariño.
Aunque en ocasiones sean piezas pequeñas ya iréis viendo que e tamaño no es proporcional al trabajo, pues hay labores pequeñas con mucha dedicación, pero el resultado siempre es delicado y bello.
¡Os deseo muy buena semana!
¡Un abrazo!


